martes 1 de diciembre de 2009
Buenas intenciones
viernes 6 de noviembre de 2009
ONCE DE NOVIEMBRE
Qué se celebra o conmemora los once de noviembre? El Reinado de la Belleza de don Raimundo, el hijo de doña Entera, y su corte de diseñadores, cartageneros todos ellos por vocación o adopción.
Cuántos recuerdan lo ocurrido en 1811 en la Heroíca? Y, a quién le importa? -con el perdón de los historiadores, claro esta- Será que en esta fecha asomarán a las ventanas de nuestras casas las tricolores que tanto nos significan? (y dele con las banderas!).
A propósito de fistas patrias, izadas de bandera y celebraciones, si mal no recuerdo, en el Colegio Robledo de Calarcá, se pasaban por alto todas estas fechas, no había actos conmemorativos ni cosa por el estilo, al menos hasta 1978, depués no lo sé, es posible que puede que tal vez quien sabe. . .
Lo cierto es que los bachilleres de 1978 podemos dar fé de no haber contado entre nuestras huestes a ningún miembro con banderita en el pecho, puede que tuvieran alfileres, algunos eran muy punantes, pero de banderitas nada.
Ahora bién, de haberse dado este feliz acontecimiento, a cuál de ellos se le habría entregado el honor de representarnos es tan digna faena? No me vengan ahora a decir que a Jota, porque sería demasiado obvio.
Un abrazo a todos.
martes 13 de octubre de 2009
OTRO DOCE DE OCTUBRE
viernes 18 de septiembre de 2009
Roma y la memoria
Visité Roma la semana pasada, en plan familiar, y claro los referentes obligados: El Coliseo Romano (del que todos hemos oído hablar y visto en fotografías y a través de documentales y películas) Los vestigios arqueológicos de la Roma antigüa, con sus referencias y reseñas (para turistas, es debir esbozos de un rico pasado), monumentos alusivos a la historia reciente, como los de Vitorio Emanuele y Urbano I, que suenan a chino, porque de ello ni idea; también El Vaticano, con sus museos y Basílica.
Sin dejar de la lado la archifamosa Fontana de Trevi, llena siempre de gente en plan fotográfico, porque la fotográfía ahora se ha vuelto plaga en todas partes, con el recurso digital, se ha masificado de manera estruendosa.
Traté de recuperar algo de lo que nos contaban en esas clases, pero la memoria engaña, te revuelve clases, libros, artículos, películas, documentales, noticias y no sé qué más cosas, formando una maraña indescifrable, no pudiendo aclarar si esta o aquella pertenecen a ese o a aquel; entonces, para no morir en el intento, lo dejé así. Lo tengo claro, algo nos debieron contar de Romulo y Remo, de los Césares, del Imperio y su caída, de los Papas, lo mismo que de los acontecimientos que marcaron el siglo XX y que terminaron haciéndo de este mundo lo que es hoy geopolíticamente.
Y a qué viene todo esto?
Pues es la mejor manera de justificarme por la ausencia, contarles que por estar viajando y departiendo con mi hermana y su hija, hasta me estaba olvidando del blog, pero que una vez regresado aValencia, todo vuelve a su curso y retomo las tareas y compromisos, como este que me he impuesto para con los bachilleres del Colegio Robledo de Carlarca, de 1978.
NOTA FINAL: Un más de la lista: He ubicado a Luis Fernando Marín Garcés, "El Mono Marin" como siempre se le ha referenciado, imagino que para diferenciarlo del otro Fernando Marín "Pepillo" que no es que fuera muy rubio que digamos. Lo pude contactar vía telefónica, quedándome pendiente su dirección de correo. Vive en USA, lo mismo que Carlos Mario Vargas A. y José Jesús Arbeláez M. ¿Cuántos más de la lista vivirán allí?
martes 25 de agosto de 2009
1978 -Y DELE CON LO MISMO-
Como ya lo sabrán algunos, la delegación Calarqueña en España está llamada a reducirse, no por motivos económincos, a pesar de la crisis; si no por otros de mayor calado. Ahora bien, que no será la primera baja, de eso puedo estar seguro a pesar de no disponer de datos, y no tendría mayor relevancia, ni ocuparía espacio en este esperpento, pero como el autorepatriado fue bachiller del Colegio Robledo de Calarcá, por allá en 1978, no hay remedio, imposible ignorarlo.
Efectivamente, nos deja el Padre Camilo, después de haber trasegado por difertentes caminos peninsulares, con estancías en Madrid y la Seu D´Urgell -y muchos otros sitios, no sólo de España sino de vecinos paises. Fue muy grato tenerlo en Valencia en la Fallas del 2007.
Camilo Augusto Sánchez Herrera, feliz viaje y mejor estancia.
martes 18 de agosto de 2009
9´58´´
. . .
viernes 24 de julio de 2009
CASAS VISITADAS
Pero hoy, viernes, me he levantado con un tema atravesado en el pensamiento, mientras conducía con rumbo a la oficina, hacía remembranza de las casas de los compañeros que frecuentaba durante la época de estudiante, en el Colegio Robledo de Calarcá, de donde nos sacaron (literalmente hablando, o escribiendo) como bachilleres en 1978.
El inventario es pequeño, repasando la lista me encuentro con visitas a las casas de:
José Jesús Arbeláez M. No es que fueran muchas las veces, y creo recordar o imaginar que las visitas tenían carácter estríctamente estudioso (alguna tarea, una explicación pendiente -nos gustaba aprovechar las habilidades y capacidades de Jotica, pero sin abusar, valga la aclaración-). En más de una ocasión me vi camino del barrio el Cacique, donde también vivía un segundo personaje de esta corta lista:
Wilson Jairo Escobar F. No sé decir cuántas veces la visité, pero si puedo recordar que en una de esas pocas veces fuí testigo presencial de una de las disparatadas actuaciones de nuestro compañero Gustavo Buriticá, quien, como recordarán estuvo desconectado de la realidad las semanas finales de nuestra aventura conjunta en el Colegio -es probable que los desconectados fueramos otros-. Lo cierto es que estando en la casa de "Facio" entró Gustavo "como Wilson por su casa" diciendo que iba a echar unos pescados en el tanque (del agua), pero lo que yo alcancé a ver entre sus manos fue una bolsa plástica con agua bastante oscura, de dudosa reputación y origen, por lo que advertí a Wilson para que actuara en defensa del depósito de agua, el cual creo que alcanzó a salvar de la gustavesca contaminación.
Lunes 27
La Casa de Gustavo Buriticá la frecuenté, los vínculos tenían tintes cuasi-familiares, pues tanto mi madre, como doña Florisa, compartían actividades artesanales, así que por una u otra razón terminaba llendo al barrio las Ferias, frente a la escuela Román María Valencia.
También iba a parar a la casa de Edison Puentes, en la calle 35 entre carreras 25 y 26, pero no por razones académicas propiamente dichas, mas bien creo que los motivos eran algo mundanos, propios de los estudiantes que a más de asistir al Colegio, hacen de todo, menos estudiar.
Donde Jorge Fernando Laverde Q., en la calle 46, también me soportaban, allí fuí un poco más asiduo, compartía con Jorge la afición por el balón de baloncesto (porque para este deporte, ni estatura ni habilidades), y dedicabamos buena parte de nuestro tiempo a jugar en la cancha del colegio, muchas teintayunas, algunas bajo el agua, quién ganaba más?, no lo recuerdo -a lo mejor porque yo era el perdedor.
Una casa que también frecuentaba, por razones académinas y familiares, era la de Fernando Ramínez Salcedo, su padre Gérmán primo de mi madre. Así que a la carrera 25 con calle 43, llegaba con mayor descaro y con más recuencia, a pesar de no compartir aficiones deportivas; Fernando le daba al balonpié y la fisiocultura -recuerdo que seguía los ejercicios de Charles Atlas- en cambio yo en eso de la fisio, pura incultura, escasamente mantenía el esqueleto erguido, y eso no ha cambiado mucho en la treitena transcurrida.
Otra de las casas donde fui asiduo por algún tiempo, en la carrera 24 con calle 38, fue la de John Jairo Peláez F. fueron muchas las veces que me dejé caer por allí, hasta que por alguna de las tantas tonterías que cometemos en nuestro años mozos, nos distanciamos, y hasta el sol de hoy. Porqué terminamos peleados? Otras respuesta que la memoría se niega a recobrar, no puedo ser por algo transcendental, pero los años han pasado. . . y siguen pasando, y pesando.
Finalmente y para no alargar más el tema, las casas de Camilo Augusto Sánchez H., Carlos Alberto Villegas U. y Carlos Mario Vargas A. más que frecuentadas fueron invadidas. Y la invasión duró mucho más allá del final del 78, Doña Belisa, Doña Graciela y doña Pastora, más que paciencia, creo que resignación tuvieron para conmigo, casi a diario invadiendo los ambientes familiares. ¡Pesadito el muchachito!. Si hasta la última motilada del bachillerato me la hicieron en casa de Carlos Mario, por cuenta de su hermana Cecilia.
Sé que en alguna otra casa pude dejar mis huellas, pero no tanto como en las referidas, ojalá el paso de los años hallan contribuido para que en el recuerdo no pese tanta mi presencia pasada.