sábado, 22 de octubre de 2016

Dancizo Yarnes

Con ese nombre podría omitir los apellidos sin riesgo de confusión.  Toro Baquero...

Ahora bien, que porqué vengo ahora con el nombre de este personaje, fácil, porque revisando el blogg, después de muchos meses de abandono, encontré un comentario suyo.  Sí, un cometario en el blogg donde brillan por su ausencia y tuvieron que pasar casi seis meses para leerlo - el comentario es del 29 de abril- así somos, nos quejamos por el silencio y hacemos oídos sordos a los gritos.

Así que después de teinta y no sé cuantos años, el tío se deja sentir, y dice recuerdar con nostalgia "su colegio",  como tanto otros que nos sentimos aún parte de la colina convertida en centro de enseñanza a finales de la década de los sesenta en la Calarcá de entoces.

Me dice que vive en Ecuador, sin más datos, así que poco mas podría decir, a parte de la ubicación un poco a sur.  Ahora bien, buscando en este chisme llamada internet, y al introducir su nombre encontré un homónimo que sólo se diferencia por el segundo apellido, así que blanco, gallina lo pone, huevo se llama y frito se come, tal parece que´l Dancizo este hijo tiene...

Y hasta acá, el chisme, paremos el cotilleo que no es bueno introducirnos en la vida privada de las personas, por muy cercanas que hayan sido, no hay que abusar.

Lo que son las cosas, cuando este moribundo, casi desahuciado rincón perdido en medio de la nada, estaba condenado al olvido, viene uno de los citados en su primera entrada y lo despierta.

Un nuevo abrazo para los improbables lectores, ya sabrán de nosotros...

viernes, 22 de enero de 2016

Y otro mas

Sí otro semestre y así todo un año, un 2015 que se borró de la lista...

Pero las cosas pueden cambiar, así como cambia el calendario, cambiamos también los que pasamos sus hojas, que es un decir eso de pasarlas, la verdad es que las arrancamos, y de raíz.  Cada día pasado, cada semana, mes, año se convierten en componente de lo que terminamos siendo; al fin y al cabo somos resultado de nuestras vivencias y nadie vive por otro, puede que en ellos nos reflejemos, pero poco mas, cada cual carga sus culpas y a nadie se le quita lo bailao!

Robledistas semos y que se caiga el mundo, esa herencia no nos la roban, pero tampoco podemos desprendernos de ella, es huella tallada en piedra, que no en arena, y nos marca e identifica; para bien o para mal, hijos de la colina arenosa donde aprendimos a ser y fuimos... Calarqueños para mas veras, hasta lo no nacidos en el terruño.

No faltará quien se pregunte, y a este que bicho raro lo pico?  nada, ni bicho ni picadura, simplemente que hoy me dio por volver a caminar por este entuerto mal llamado blogg, y pues los dedos que no se detienen, entre tanto La transformación del mundo espera sobre la mesa  (y no es que el mundo se detenga mientras las palabras se turnan una tras otra para formar la entrada, faltaría más, la susodicha transformación es un libraco en que ando entretenido de un tal Jürgen Osterhammel).

Así las cosas, confío y espero, lo siento por los invitados, que durante este 2016 nos volvamos a dejar caer por este rincón para recordar, que también en vivir, como dicen los que saben.

Un abrazo grande para los que en 1978 se hicieron bachilleres en el Colegio Robledo de Calarcá, Quindío, Colombia y hoy deambulan por las perdidas calles de cualquier rincón del mundo.

sábado, 6 de junio de 2015

Un semestre congelado.

Estando a punto de desaparecer, de dejar de ser, de pasar a formar parte del imperfecto pasado que todo lo consume, se viene don PTT con eso del "Cuento Contigo", y, claro, surge la excusa, o mejor la justificación, tal vez la obligación, de retomar la tarea.  Cómo pasar por alto tan comprometedor "cuento", que te atiza y te inflama como fuelle en hoguera, o te somete, que es otra forma de verlo, que no de leerlo; aún no dispongo de ejemplar!.
Cuento Contigo, vaya, que te agarra por el cuello y no te suelta, o te lo deja suspendido en la oreja, sin más, y te quedas como flotando en el impuro espacio que separa la culpa del compromiso. Culpa de saber que "conmigo no cuentes, tío", que yo para esas andanzas no me apunto, que no me importa ni me conviene; o compromiso de saberse agarrado por el cogote sin escapatoria inculpable.  Y el cuento se convierte en algo más, que no te deja tranquilo, bien porque lo esquives o te dejes arrastrar; ya está ahí metido en el entrecejo, sin cómo espantarlo; vaya amigos que dice uno tener!
Así que el tío ese, después de doctorarse pos-doctorarse y demás entuertos académicos, nos viene y nos amarra con el famoso y desgastado "cuento contigo" no me falles, que para ello te tengo... te tengo agarrado por donde ya sabemos y no hay forma de que te sueltes.
De qué va la cosa, aún no lo sé, los diez mil kilómetros de distancia me salvan aún, a pesar de los múltiples correos recibidos con referencias y comentarios de toda índole y variado pelambre, no dispongo de artefacto, que cual sentencia judicial me comprometa; así que de momento, los mejores deseos para mi gran amigo, Villegas Uribe apellidado, Carlos Alberto bautizado y PTT apodado, por sus aportes a las letras quindianas.  Que siga así, que va por buen camino; pero que nos deje tranquilos, que nosotros no tenemos mas culpa que habérnoslo encontrado en el camino...
PD:  Para desentendidos, el susodicho ahora forma parte de los que hacen posible la Biblioteca de Autores Quindianos, ¡Enhorabuena!

viernes, 12 de diciembre de 2014

12 - 12 - 2014

De nuevo doce de diciembre, y treinta y seis años después seguimos avanzando, cada cual por su rumbo y a su ritmo; algunos ya habrán llegado mientras otros tratamos de encausarnos para evitar el arrastre o el precipitamiento.  Los mas, que serán la mayoría, impertérritos, avanzan cumpliendo con el sino, que si-no, trágico, con el propio y con los que a bien hallan tenido echarse encima.  Y cada oveja con su pareja (que no ovejo - carnero, para evitar confusiones y no tener que ponernos a desfacer entuertos, que eso es cosa de quijotes, y Cervantes lleva medio milenio mas perdido que embolatado).
 
De aquellos mozalbetes poco queda.  Ahora, reflejo del espejo, me hago consciente de la triplicación del tiempo transcurrido... y mejor no detenernos mucho en el asunto... espejito, espejito...
 
Han pasado seis, que casi siete, años desde la primera entrada a este entuerto denominado blogggggg, y sigue ahí, mas embolatado que en remolino un corcho, dando vueltas cual peonza - trompo, o tiovivo -noria, pero sigue, que aún no pierde el pulso, así a veces no se le perciba, a lo mejor dando los últimos estertores, o tal vez no; solo el tiempo lo dirá; entre tanto, que la vida siga y nosotros con ella.  Que la cita la tenemos pendiente y cual promesa, eterna, mientras nos e cumpla.
 
PD:  PTT y otros cuentos, sus cuentos, cuentts.  Lanzamiento de libro (¿cómo los lanzarán? y ¿desde dónde?) lanzado está; el libro de nuestro estimado y querido contertulio, ahora haciendo parte de la Biblioteca de Autores Quindianos.  Y hasta le tratan de "maestro", nada mas ver la nota publicada en el Boletín de prensa de la Gobernación de Quindío, del 9 de los corrientes,  me enteré del trato y hasta le dieron placa, si placa, que plata no lo sé... que jodido es el Carlitos este.
 
RPD:  Año con viaje y reencuentros, me topé a bocajarro en Calarcá con Álvaro Ortiz y con Fernando Laverde, encuentros callejeros, que el tiempo no daba para más, y visité a Pacho Duque, robándole minutos del trabajo para al menos saludarnos; se me quedó pendiente Fernando Londoño, será en una próxima y si los malabares de la vida lo permiten volveré con mas tiempo y que al azar decida.
 
Un abrazo de nuevo para todos y que la vida continúe...

sábado, 29 de noviembre de 2014

Lecturas alquiladas - Historietas al alcance de la mano.

 
Eran los años 70´s y en Calarcá se podían alquilar revistas, por unas cuantas monedas teníamos acceso a las aventuras de los mas variados personajes, de todas la pintas, colores y  valores  (Kalimán, Arandú, Tarzan, Águila Solitaria, El Santo, Supermán, Fantomas, Mandrake, Juan Sin Miedo, El Valiente, Archie, Popeye, Garfield, Menín, Hermelinda Linda, Condorito y la pléyade de personajes de Disney que tenían sus propias ediciones).  Eran una continuación de los que dominicalmente encontrábamos en las prensa escrita, los diarios o periódico que llamábamos - Pomponio, Don Abundio, Olafo, Ferdnand, Educando a papá, Dick Tracy, Lorenzo y Pepita, Capetín, Carlitos- .
 
Pero la disponibilidad de los prensa los domingos no estaba generalizada y la cita con las aventuras, en formato gráfico, la teníamos en ese local de la carrera 24, antes de llegar a la 39, hoy perdido dentro de la construcción  que ocupa el costado sur-este de la Plaza de Bolívar, diagonal de la iglesia, para más señas, edificación  reconstruida para sede del BCH y hoy sede de la administración municipal; en La Magnus, atendida por don Pedro Pachón y familia que, una vez transformada en papelería se ubicó en el local contiguo, esquina de las mencionadas vías, y dio paso a La Derlin, que continuó con la labor, regentada esta vez por doña Mercedes, cuñada de don Pedro, que todo queda en familia, eh! Vaya chisme!.
 
Así que la familia Pachón era la que nos suministraba el sano y económico, además de educativo entretenimiento, de manera insospechada estaban contribuyendo con las formación de futuros lectores, pero ese es tema para entendidos en la materia, así que ahí le queda al doctor PTT (cuasi-semi-ólogo).
 
Eran los tiempos cuando la televisión aún no había cumplido el alienante proceso de masificación, en muchas de nuestras casas aún no disponíamos de un aparatejo de esos y las historietas era una de los formas de abstraernos un poco de la rutina.  Tiempos donde aún podíamos jugar en la cuadra, sin muchos miramientos, la guerra libertadora, al escondite, al trompo y cosas, mas antes de que iniciáramos nuestras aventuras al Santodomingo, lo Chorros, el cerro del Castillo, al rio Quindío... Sin olvidar que era la radio era la mandaba, nuestras madres con sus radionovelas y para nosotros las aventuras de Kaliman o Arandú, al caer la tarde, a la hora del fríjoles!
 
Turok, las aventuras de Turok, el guerrero de piedra, eran uno de los motivos de mis escapadas al mundo de la fantasía gráfica, seguro estoy que no era de las mas populares y conocidas, pero me recuerdo siguiendo mes a mes sus aventuras en compañía de Andar, su inseparable amigo.
 
Historietas, aventuras, revistas, ahora comics, tebeos en España, pero son la misa cosa o al menos muy parecida, algunos hasta han logrado el movimiento con la tv, el cine y los vídeos; pero las historietas en papel seguirán ahí como testimonio de una época que se pierde en el tiempo, cuando parte de la diversión la teníamos sentados en unos mullidos bancos de madera, en la Magnus o la Derlin, con una revista entre las manos, perdidos en otros mundos imposibles, de la mano de esos personajes, que gracias al ingenio de unos desconocidos, nos permitieron soñar, escapar, buscar...
 
Nota.  A propósito de los autores, nunca me preocupaban ni llamaban mi atención, no eran mas que un dato perdido en la carátula, si es que la había, o una anotación al margen; con excepciones, claro está como no recordar a Edgar Rice Burroughs.
 
Imagen tomada de blogdesuperheroes.es  

jueves, 30 de octubre de 2014

Volver a Calarcá, otra vez....

A propósito de los regresos, tantas veces soñados, siempre anhelados pero nunca cumplidos, no como se justificaba alguna vez don Juan Gossaín, en entrevista perdida ya en el tiempo, preguntado por su nunca regreso a la natal San Bernardo del Viento, no; he encontrado esta palabras, que tomo prestadas, por no decir que me las apropio, en una entrevista con el escritor irlandés John Banville, Premio Príncipe de Asturias de la Letras 2014;


"...  Cualquiera que mire atrás en su vida va a sentir algo de melancolía. Aunque en ocasiones podamos olvidarlo, el pasado es la montaña sobre la que estamos sentados. Cuanto llevamos a cabo está moldeado por él. De hecho, ¿qué es el presente?, ¿existe siquiera? El presente… ya se ha ido... ya se ha ido… ya se ha ido... Lo de verdad interesante es saber cuándo el pasado se convierte en pasado. ¿Ayer? ¿El mes anterior? Probablemente no. ¿El año pasado? Quizás sí. ¿Diez años atrás? ¿Cincuenta? Sin duda."


" Ni por un segundo me imagino que soy capaz de recordar el pasado tal y como fue, lo inventamos por sistema. La memoria es una función más de la imaginación. Basta volver a un lugar del que llevamos tiempo apartados para descubrir que nunca es tal y como lo recordábamos. La puerta no está en su sitio, la ventana es más grande, esa persona tiene un aspecto diferente. Me fascina por qué el pasado es algo tan valioso, por qué, llegado un punto, nos parece tan luminoso cuando en tiempo real era tan apagado. ¿De dónde saca toda esa luz? Es el gran misterio y, cuanto mayor me hago, más embrujado me tiene."


Y un remate, ya no sobre recuerdos y regresos, sino sobre su oficio:


¿Qué tipo de espécimen es un escritor? Somos criaturas infinitamente tediosas. Sólo sabemos hablar de dinero –del porcentaje que se llevan nuestros agentes, por ejemplo–, de lo mal que nos tratan nuestros editores y de cuánto odiamos a nuestros rivales. La gente se imagina que al reunirnos, nos sumergimos en profundas conversaciones de cariz intelectual, pero nada más lejos de la realidad. Somos tirando a patéticos y mezquinos. Tal como suele decir mi mujer, “a los escritores se os debería leer, pero jamás conocer”. ¿Qué puedes esperar de unos tipos que se pasan día tras día frente a su escritorio juntando palabras? Casi no somos humanos, estamos más cerca de los caníbales, pues aprovecharíamos cualquier cosa que nos contara un amigo en la intimidad, somos seres capaces de vender a los hijos por una buena frase, que no se cansan nunca de espiar y hurgar en los secretos ajenos. Mala gente. Manténganse alejados de nosotros."


Ya volveré sobre la vuelta o regreso a Calarcá, que, viéndolo bien, no es tal, porque cada viaje es de ida, nunca se vuelve al mismo lugar, por mas que lo cante Mercedes Sossa...

domingo, 19 de octubre de 2014

Volver a Calarcá



Claro como el agua, 6-A, la pancarta la portan Gustavo Orozco y Julio Cesar Mesa, era el año 1978, la ciudad, Calarcá y Olga Beatriz Beltrán camina junto a la sombra de quién sabe quién, que porta la pancarta, se adivina en la sombra... ¿Reina?, ¿Madrina?, ¿Acompañante?... mmmhhh, no lo puedo asegurar, lo cierto es que el desfile se desplaza por la carrera 25 con calle 44, rumbo al centro.  J... robledistas  (palabras que empiezan por J) Juegos? muy probablemente, de ahí la camiseta de educación física que llevan los pasacallistas  (¿se podrá decir así?), mejor dicho y en lenguaje estudiantil, los lambones de turno!, incluido el portapancartista ¿?.  Que levante la mano el aludido!.  La camiseta de los susodichos es verde, verde clarito, entre verde manzana y verde limón, mejor dicho un verde que nos es tal, pero así llaman; sé que en una imagen en blanco y negro, o de tonos grises, no se aprecian los colores, solo con una pequeña ayuda de la desmemoria puede intentar adivinarse.  Ahora me entra una duda, sería en ese tono, o en otro...

Esta foto la encontré en los archivos de insomnio que duermen en la casa de mi madre, en Calarcá, lo que quiere decir que estuve en la Villa del Cacique, y no hace mucho, entre el 17 de septiembre y el 7 de octubre, poco tiempo, después de ocho años de ausencia.  Volví con muchas intenciones y varias tareas en la agenda, pero tal parece que se me quedó en el vuelo de ida, porque de lo proyectado, poco, por no decir que nada; más allá de un encuentro fortuito con Álvaro Ortíz, y otro con Fernando Laverde, tinto incluido, una visita relámpago a Francisco Duque en su sitio de trabajo, y dos llamadas telefónicas a Fernando Londoño y Carlos A. Villegas, poco más, porque justo el día de mi viaje de regreso, volvía a Calarcá el Pbro. Camilo A. Sánchez, así que el probable encuentro se quedó en veremos.

Poco material para el blog y la memoria, pero volver a Calarcá siempre es un sueño, y cuando te despiertas, te encuentras de nuevo con la ausencia entre las manos.  Pero nos quedan los recuerdos, las viejas calles donde aún  perviven tenues trazos de nuestros pasos, casas renovadas donde el patrimonio arquitectónico persiste, aunque cada vez menos, esquinas donde adivinamos lo que fue y ya no es y algunos rostros transformados por lo años, pero que nos afirman que aún estamos en la Calarcá de siempre. 

La verdad es que la expectativa era mas desoladora; sin que pueda decirse que no ha cambiado nada, tampoco, que todo se ha perdido.  Ocho años en la vida de un pueblo es poco, que no en la de los parroquianos, el ritmo es mas lento y todo avanza con ese ritmo parsimonioso propio de la provincia, que también hace parte de su encanto.  El trafico motorizado ha aumentado, las calles son las mismas y los transeúntes mas, se hace algo caótico el movimiento, pero fluye, como el rio de  Heráclito, nunca pasamos dos veces por la misma calle!

Sí, he vuelto a Calarcá, por unos pocos días que suman semanas pero no alcanzan para el mes, estuve en Calarcá, fui, vi y volví, y me traje conmigo otros recuerdos, otras imágenes y muchos olvidos, los que nos hacen lo que somos, porque haciendo balance es mas lo que olvidamos que lo que conservamos en nuestra memoria, y así a de ser, para evitar morir de nostalgia, que ya no está de moda.  En Calarcá encontré otro pedacito de la vida del Colegio, sobre la carrera 25, rumbo al  Centro, y bien acompañados, con una reina, una madrina o como la llamáramos, poco importa, ahí está, inmortalizada en la imagen, ha valido el regreso.