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lunes, 15 de agosto de 2011

Eso de viajar II

Viajar. 1. intr. Trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por medio de cualquier locomoción. (Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición).
Los medios de locomoción, sí, esos que nos llevan y nos traen; y de ellos los que más he usado los terrestres, empesando por los de caminar, sin importar la marca ni el jumento, seguidos por los llamados de servico público como taxis, camperos y buses -urbanos, intemunicipales y demás- chivas incluídas, y el tren -rumbo a Cali-; algunas veces carros particulares de diferente pelambre y motocicletas lo mismo que bicicletas. De los acuáticos menos, para desplazarnos a las Islas de San Bernando y las del Rosario, lo mismo que a la Bocana en Buenaventura y a la isla de la Corota en la laguna de la Cocha. Y finalmente los aéreos, desde pajarítos con alas, de cuatro o seis puestos (incluido el del piloto), para subir de Pereira a Manizales -gajes del oficio- pasando por los Twin Otter y Fairchild de Aces y los ATR50 de avianca, hasta algún Boing de Avianca un poco más grande, pero eso rara vez. Para los viajes a España tocó Iberia y sus Airbus.

Volviendo a lo de los viajes, faltaría mencionar la época en que trabajé en el Valle del Cauca, donde me asignaron un campero Suzuki, para moverme por la zona central de departamento, así que hube de aprender a conducir o manejar que llaman, lo hice en Cartago, con obtención del pase y enfilar hacia Restrepo para volver a aprender, porque pasar de un Renault 12 o cosa parecida en las inmediaciones de Cartago, a un brinkuki, por los caminos destapados de las inmediaciones de Restrepo trae sus dificultades. Allí aprendí y durante cuatro años estuve haciendo de chofer en el camperito, con algunas "pichonas" en camperos Daihatsu para terminar en una chevrolet Luv. Y ni más, no volví a coger un aparatejo de esos para nada -al menos mientras estuve en Colombia.
Así que los medios y destinos siempre han sido variados, tanto en Colombia como en España. Por esta tierras del Quijote, el tren tiene más preponderancia que los "autobuses" y los sistemas públicos de trasporte de pasajeros son más limitados, tanto en destinos como en frecuencias, pero eso es otra historia, así que mejor la dejo para otra ocasión o terminaré por espantar definitivamente a los escasos despistados que pasan por estas páginas.

Sé que muchos de los bachilleres que me acompañaron en el acto de graduación en el Colegio Robledo de Calarcá en 1978 han sido viajeros, más que yo, y no les da por ponerse a perder el tiempo en recuentos sin sentido, pero así somos, unos contamos y otros se lo guardan...

Un abrazo a todos y que siga el verano.

miércoles, 27 de julio de 2011

Eso de viajar.

Según tengo entendidio, desde que nací, he sido un viajero con cierta constancia o regularidad; según los recuerdos familiares, apenas nacido en Calarcá, viajamos y nos radicamos en Anserma (Caldas); recuerdo un viaje que realizamos -la familia- de nuevo hasta Calarcá a finales del 66, por la muerte de mi abuela materna y el de 1971, cuando nos radicamos de nuevo en la Villa del Cacique. En los años vividos en Anserma no faltaban los paseos de domingo a "Tabla Roja", La Pradera o Ciracusa. Ya en Calarcá las caminatas al rio Santo Domingo hasta Puente Rojo o Matusalén; al Morro, al Cerro del Castillo, al Río Quindío, a Peñas Blancas, a Los Quingos; viajes de corto vuelo... sin faltar alguna bajada a La Albanía -también recuerdo la piscina Maiporé- y las subidas por la carretera de la Línea para ver el paso de los ciclistas en las Vueltas a Colombia, hasta La Divisa, la Virgen Negra o el Recreo; los más lejos que llegué en estas lides fue hasta Alaska, arribita del Hoyo.


Estando en la Escuela nos llevaron alguna vez al zoológico de Pereira y en segundo o tercero de bachillerato viajamos al Roble, a visitar los cultivos de pino, que siguen reinando en buena parte de las cordilleras de nuestros departamentos. Antes de terminar la secundaria fui una vez a Pereira a hacerle un mandado a un profesor y mi padre nos llevó a Bogotá. Recuerdo un viaje a Cali en tren, con Carlos Mario Vargas y no sé quién más. Sé de despalzamientos a algunos municipìos del departamento, pero no el orden ni los motivos, pero terminé visitandolos todos con uno de mis primeros trabajos como vendedor en la campañía Singer, tiempo en el que viví fugazmente en Armenia.


Estando en la universidad, hice la Escuela de Líderes, en la Capilla, en La Mesa, Cundinamarca, tres semanas lejos de casa, comiendo guayabas y oyendo misa... Por estos mismos tiempos hicimos un viaje mítico, en grupo de amigos, a pie desde Calarcá hasta Salento con pernoctada en Ruina Ajena; cuando nos hemos vuelto a reunir, alguna anectdota del viaje sale a relucir, para eso son los viajes, para recordarlos. Otro que no olvido es una excursión con Fabio Iván Dávila hasta los Chorros de San Rafael, con ascención monte arriba hasta los transmisores de RCN.


Terminada la Universidad me fuí a trabajar a Pereira, y me radiqué alli, desde la Perla del Otún, amplié mi radio de acción viajando hasta Cartago, Chinchiná, Armenia, ibagué. Cambié de empresa y se fuí a vivir a Restrepo (Valle) y seguí viajando, ahora por gran parte del territorio Vallecaucano, desde Cartago hasta Jamundí pasando por Buga, Palmira, Cali, Yumbo, Dagua, Darién, La Cumbre y Buenaventura, sin olvidar Alcalá, Sevilla, Caicedonia, y otros más (ni que fuera la canción de Niche). Estando en Restrepo hice mi primer paseo a la costa, a Cartagena, visitando las Islas del Rosario, antes de volver a Calarcá por varios meses y trabajar en Pereira, pero viajando a diario. Con la nueva empresa ampliamos el radio de acción y ahora los viajes fueron a Armenia, Ibagué, Cali, Bogotá, Medellín y Barranquilla.


Recuerdo un viaje a Bogotá, desde Calarcá en el carro de Fabio Iván Dávila, con Sandra y en compañía de Camilo Augusto Torres, Martha Adiela y Manuel Alejandro, allí nos encontramos con PTT, que trabajaba en la Alcadía Mayor, y pernoctamos en la casa de Luz Stella Restrepo... Otro de los viajes realizados con amigos fue a Girardot, a la ordenación de Camilo Augusto Sánchez, como presbítero, o cura que decimos.


Continuando con los trabajos y los viajes, cambié de empresa y los desplazamientos continuaron, me radiqué en Manizales, y viajé a ciudades de los de partamente de Caldas, Quindío, Risaralda, Cundinamarca, Tolima, Huila, Caquetá, Valle, Cauca y Nariño, lo mismo que a Medellín y Bogotá. No puedo olvidar las subidas al Nevado del Ruiz y al crater de la Olleta. Por esta época, aprovechaba los viajes de trabajo para conocer algo más, así, estando en Neiva viajaba por sus alrrededores a los Termales de Rivera o al embalse de Batania, en Medellín alguna vez nos fuimos hasta El Peñol y Guatapé para ver la represa y subirnos a la piedra, también visitamos Santafé de Antioquia, pasando a pie por el Puente de Occidente; estando en Nariño, los volcanes de Cumbal y Azufral y la Lagura de La Cocha también fueron objeto de visita. Hice mi primera salida del pais, en un viaje a Nariño, que incluía trabajar en Pasto, Túquerres e Ipiales y un fin de semana fuimos hasta Quito. Así mismo, en unas vacaciones de la empresa viajé hasta España, para visitar a Sandra, en Valencia.


Desde Manizales, ya en plan familiar, viajé algunas veces a Medellín, también hicimos viaje hasta Tolú y Cobeñas, con Islas de San Bernardo incluidas y otro hasta el Parque Nacional Tairona, pasando por Santa Marta.


Viajar, dejarme llevar por los pasos o las ruedas, por trabajo, familia o diversión, sólo o en compañía, pero viajar.


Ya les contaré la segunda parte de este cuento, a los compañeros del Colegio Robledo de Calarcá, de 1978, a quienes va dirigido este espacio.


martes, 19 de julio de 2011

Otro Verano

Este verano no he dedicado espacio a los acontecimientos anuales de julio como los Sanfermines, de Pamplona, que ya son recuerdo, y el Tour de Francia, que entra en su última semana. Lo que no quiere decir que no está al tanto de ellos, no, más bien es que no ha habido mucho que decir ni que contar. Los Sanfermines de este año batieron record de velocidad, paraciera que tuvieran prisa, los bólidos, que no toros, atravesaron las calles de Pamplona como alma que lleva el diablo, cada día más veloces; ni que tuvieran motor o pedales; y en el Tour la cosa no cala, ha habido estapas con cierto grado de emoción, con espectáculo, que no falta, pero algo falta, ya veremos en el Alpes cómo se ponene las apuestas.

Julio es mes de viajes, que se lo pregunten al Padre Camilo, que ahora pisa por tierras gallegas, para luego ir a la Capital (Madrid) y ya se verá dónde termina el periplo, ojalá se dejara caer por este Levante, que buenos aires tiene. Y el Amigo PTT, ya casi emprende viaje al norte, poco le falta, han comenzado ya con los adioses y las despedidas, que es señal de que la partida está muy cerca.

Sé que muchos otros aprovecharán la temporada para hacer sus viajes largos o cortos, sólos o en compañía, abandonando por unos días o semanas la rutina, que bien nos viene siempre; pero como no cuentan nada y se lo guarda para ellos, pues ni modo de hacer una vitrina de destinos y aventuras; los bachilleres del colegio Robledo de Calarcá de 1978 gustan de pasar desapercibidos, que no es con ellos, y ante eso no hay remidio ni tratamiento posible.

Así que mejor los dejo tranquilos y sigo mi camino, que este verano apenas empieza, ya les contaré. Entre tanto, disfruten del paisaje las compañía y la estancia.

Un abrazo a todos.

martes, 12 de julio de 2011

Una moneda para Caronte

Porque nunca se sabe, es mejor cargarla, no sea que el barquero del Hades te deje esperando sin fin, a orillas del Aqueronte. . .

No olvidemos, que en esta vida todo tiene su precio, más la muerte, esa cita ineludible que nos espera no se sabe dónde ni cuándo, pero que nos llega sin previo aviso, a veces como regalo envenenado. Regalo demasiado costoso, porque termina costándonos todo: La vida.

A través de los años presenciamos un rosario de partidas que nunca termina; bueno, termina con la única partida que no veremos, la propia. Así, parten familiares, amigos, allegados, personas de renombre y sin él; un día se fué Lenon, otro Galán, también Garzón y ayer Facundo y tantos otros que partieron forzados por la sinrazón y la violencia. Algunos en cambio, pudieron despedirse sin apremios, despacio, haciendo los tiempos, Sábato, entre los últimos, también Saramago, Obregón, Celia. . .

La cuenta no termina y no sabemos cuando ha comenzado, porque desde que somos, asistimos involuntariamente a adioses y despedidas. Una cercanas: padres, abuelos, hermanos (con sus respetivos femeninos, para no caer en sexismos); otras menos, pero de todos modos nos quedan las ausencias, los vacíos, los recuerdos.

Sirva la ocasión para rememorar a los bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá, de 1978, que cumplieron la cita de forma muy temprana: José Ramón Díaz, el último, pero también Fernando Antonio Rincón, Octavio Henao y Jorge Eliecer Lozano. Sin llegar a asegurar que la lista esté completa.

Así que lo mejor será mantener los monedas cerca, a la mano, porque Caronte no trabaja gratis.

PD: Es julio, es verano, pero a veces los temas se nos atraviesan y no podemos eludirlos. Abrazos a todos.





viernes, 24 de junio de 2011

Cien Años



Tal vez no quiso esperar más y por eso se fue antes de la fecha marcada en el calendario, sin darle ni siquiera importancia; también pudo ser que para evitarse cansancios mayores, al verse atrapado por el acontecimiento, hubiera preferido apearse antes de la estación y ahorrarse no se sabe cuántos sinsabores y contrariedades. Lo cierto es que hoy, 24 de junio, cuando se cumplen cien años del nacimiento de Ernesto Sábato, ya llevamos la cuenta de su deceso por los cincuenta y cuatro días. Se marchó envuelto en el silencio que le sirvió de compañía sus últimos años. La ausencia marca la fecha, su viaje anticipado desdibuja cualquier celebración y solo deja para el recuerdo esa mueca que trataba en vano de dibujar una sonrisa, cuando la pesadumbre era lo que ensombrecía su mirada y su rostro. Nos quedan sus palabras, su testimonio y su obra; qué más pedirle a un testigo excepcional de nuestro desastrado y desastroso siglo veinte?

Tarde conocí su obra literaria, empecé por el principio, por El Túnel, para continuar de forma algo precipitada con las dos novelas siguientes, Sobre héroes y tumbas y Abadón el exterminador, y no seguí porque no había más, pero fue suficiente. Con el transcurrir de los años le seguí los pasos, no muy de cerca, siempre había alguna nota, algún comentario, alguna columna o artículo que contaban cosas sobre el escritor, que recordaba su presencia y daba testimonio de su vigencia. Las últimas obras que pasaron por mis manos, Antes del fin y La Resistencia, ahora las releo.

Claro que esto no guarda referencia alguna con los bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá, egresados en 1978, para nada; porque, en primer lugar, Sábato no fue objeto de nuestras lecturas, no estaba incluido en los programas académicos de la época -creo que ahora tampoco- nos tocaba vérnoslas con Fernando de Rojas y La Celestina, con el Cantar del Mío Cid y otras hierbas por el estilo, sin dejar de lado a José E. Rivera y La Vorágine, a Jorge Isaac y La María y algún otro compatriota de estilo costumbrista; tampoco a Juan Rulfo y sus historias de Comala. Arduas lecturas para mentes calenturientas. García Márquez, que vino después, tampoco competía en las lecturas del colegio, que tampoco fueron muchas, Cien años de Soledad ya tenía su recorrido, pero no se le incluía y El otoño del patriarca apenas iniciaba su recorrido.

Yo me inicié leyendo periódico, con mucha frecuencia compraba un ejemplar de El Espectador, para acompañar las clases, no sé muy bien cómo hacía. pero leía el periódico, asistía a clase (asistía) y, bueno, terminé graduándome, no me puedo quejar...

Y, en segundo lugar, Sábato ha sido para mí una lectura personal, como casi todas mis lecturas, me basto con ello; no frecuento tertulias ni cosa que se le parezca y las conversaciones con los amigos y allegados pocas veces rosan el tema, con algunas excepciones, claro está, nada es completo, perfecto o inmutable, excepto, tal vez, el absoluto, ese al que con frecuencia trataba de acercarnos don Ernesto. Es posible que algún día podamos avistarlo, así sea de lejos.

sábado, 5 de febrero de 2011

Sueños de amanecer

Ayer viernes, mientras me desplazaba la oficina -unos veinte minutos de recorrido en coche o carro que llaman- en medio del tráfico de la primera hora del día para atravesar la ciudad de Valencia, jugaban en mi mente recuerdos de futuro.
Bueno, mejor aclarar antes de que el entuerto se haga más grande; digo futuro, porque me recreaba en una imaginaria reunión que por no haber pasado, necesariamente tiene que ser del futuro y aludo a recuerdos, porque los rostros de los compañeros de reunión no se corresponden con lo que tienen los personajes hoy. Afirmación esta última que hago sin temor a equivocarme, por muy Berlusconi que se se las dé alguno (Que no hago referencia a nadie en particular, no tengo referencias, no recibos mensajes; así, el que se sienta aludido, que se mire al espejo).
Los reunidos éramos los bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá en 1978, pero a pesar de los treinta y tantos años transcurridos, se paseaban en mi mente con los rostros que conservo de todos ellos, la gran mayoría en plena juventud!
Y es que no podía ser de otra forma, en nuestras mentes permanecen los rostros de los amigos y conocidos con las edades que tenían las últimas veces en que nos encontramos, y como a la gran mayoría de ellos no los veo desde la época del colegio, pues así permanecen. Con los cercanos o más frecuentados el paseo es distinto van madurando y transformándose a través de los años al mismo ritmo que uno, claro que algunos sacan ventaja, los demás se quedan como en una fotografía, inmutables.
En esto me distraía hasta llegar a la oficina, entonces, desconectar y de nuevo a la rutina.
Hoy he querido compartirlo con los que frecuentan o llegan por accidente a este sitio, bien lo canta Serrat:
"Los recuerdos suelen
contarte mentiras.
se amoldan al viento,
amañan la historia;
por aquí se encogen,
por allá se estiran,
se tiñen de gloria,
se bañan en lodo,
se endulzan, se amargan
a nuestro acomodo,
según nos convenga;
porque antes que nada
y a pesar de todo
hay que sobrevivir.
...

martes, 21 de diciembre de 2010

Otra de Nobel

Cosas curiosas pasan, desde el pasado 10 de octubre, me he encontrado en dos oportunidades con referencias al Nobel de Literatura del 1978, sí, el cuasidesconocido Isaac Bashevis Singer; la primera en una columna de Gustavo Matín Garzo en El País, del 23 de octubre, titulada "El silencio de los animales" y la segunda en una entrevista con Kjell Espmark, académico sueco, exdirector del Comité Nobel, publicada también en El País, el pasado 5 de diciembre.

Y hago mención del 10 de octubre como fecha de referencia, por cuanto en ella hice una entrada en este blog, donde hablaba del Nóbel de Literatura de 1978, apostando por el desconocimiento general de Bashevis Singer por parte de nosostros (los bachilleres del Colegio Robledo de Calarca, de 1978). Ahora no me atrevería a lanzar la sentencia, después de haberlo encontrado en dos oportunidades en el mismo diario y en tan corto tiempo. Es que somos muy rapiditos de lengua y salimos diciendo cualquier cosa, en cualquier momento; como bien dicen por ahí, por la boca muere el pez...

Si hasta estoy pensando en buscarme alguna obra del Singer este, para leerlo y congeniarme con el galardonado en tan recordado año, lo que son las cosas!


NOTA: Mientras encuentro el libro, aprovecho para enviarles un caluroso abrazo, en esta fecha de inicio del la estación invernal en el hemisferio norte, y desearles las mejores realización en el año que ya se nos vino encima. Que el 2011 sea fructífero y los llene de nietos, porque de hijos, imagino que poco, a estas alturas del partido.

sábado, 13 de noviembre de 2010

OTRA PARTIDA


Tal como lo anunciaba en una nota de agosto del año pasado, ahora se presenta una nueva partida, un abandono, cada vez más la península se deshábita, y en esta ocasión le corresponde el turno a PTT, o mejor, al ahora Doctor PTT; porque se ha hecho doctor. El muy ladino se la pasó tres años por estos lares dedicado a hacerse con el título, y a bien que lo ha logrado. Se doctora en risa, o mejor, por la risa, o en razón de la risa y no es un chiste. Si alguien quiere saber a ciencia cierta cuál es la razón de tal dignidad, que se lo pregunte al susodicho, que yo no me meto, pero eso sí, no respondo por la salud mental del interesado!

Lo único que puedo añadir es que el hombre se ha dedicado a vivir de y para la risa. Se la pasa investigando, urgando, ideando, inventando o desarrollando o lo que sea, términos y teorias sobre la risa, por ahí le sonó la flauta y se hizo Doctor, de la nosequeología de la risa.

Así que una vez que la Universidad Complutense de Madríd ha logrado deshacerse del risólogo, otorgándole tan merecido título, el hombre recoge sus bártulos, o mejor, se los recogen para regresar al terruño; vuelve a la tierra que lo vio nacer -y que lo ha padecido durante tantos años- y no es que vuelva porque se haya quedado manivacío, o desocupado, nó, vuelve porque lo llaman, lo invitan, lo convidan, lo reclaman. Mejor dicho, vuelve porque le ofrecen chamba, curro, laburo; noooo, mentira, vuelve porque tiene "puesto" o "coloca", escritorio y silla. . .

Así que de nuevo, lo quindianos, en especial sus amigos y familiares, tendrán la suerte de tenerlo entre ellos, para departir y compartir, y sufrirlo, claro, que de eso se trata.

Buen viaje, exitos en la nueva labor y felicitaciones por la meta alcanzada, que gran esfuerzo le ha costado llegar; me consta!


Nota final, que no puede faltar, Carlos Alberto Villegas Uribe, más conocido en el mundanal ruido como PTT -que no sé ahora con título y cargo si se le pueda seguir llamando así cariñosamente- nacido en Calarcá, lo conozco y trato desde 1972, cuando coincidimos en la Escuela Girardot, en quinto de primaria, para reencontrarnos en le Colegio Robledo dos años más tarde, en tercero y compartir los estudios de bachillerato hasta graduarnos en 1978 (El primer Cartón, para el futuro tugurio). En 1980 volvimos a coincidir en la Coopetarativa de Caficultores del Calarcá, y cursamos estudios en la Universidad del Quindío de forma paralela, claro que él entró un poco antes, hizo una carrera más corta y obviamente se graduó con antelación (segundo Cartón). A partir de allí, si mal no recuerdo, él viajó a Bogotá, después volvió al Quindío y regresó nuevamente a Bogotá; eso si no garantizo fechas ni órden de desplazamientos, pero se la pasó entre las dos capitales durante varios años, mientras laboraba, que no es del caso precisar dónde ni con quién, porque yo no soy ningún chismoso, y algo tuvo que haber estudiado durante estos años, para seguir construyendo su tugurio intelectual; entre tanto yo, una vez terminados mis estudios universitarios, estuve al servicio de varias empresas, que tampoco es del caso precisar, lo que me llevó a viajar por medio país durante más o menos doce años; tiempo durante el cual de forma esporádica tuvimos oportunidades para encontrarnos y fortalecer nuestros lazosos de amistad. Llegado el final del siglo y con los albores de trecer milenio me radiqué en España, en Valencia, sobre el Mediterráneo y, lo que son las cosas, PTT vino a caer también por estas tierras, a Madrid y luego a Galapagar -lo mismo que el Pbro. Camilo Augusto Sánchez Herrera, que de Madrid pasó a la Seu d´Ugel, en el Pirineo Catalán, y de allí voló directo a la Central de Juventudes, en Bogotá- Ahora, después de recoger su último Cartón, ya con el tugurio casi terminado, él regresa a la tierra, mientras yo sigo anclado en este puerto; pareciera que ahora los caminos se bifurcan, después de las coincidencias habidas desde ese lejano 1972, ya veremos si el tiempo se encarga alguna vez de desmentirlo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA LLUCA Y EL FILÓLOGO.

Que no se alarme, ni se asuste, ni se burle antes de tiempo, que se lo tome con calma; lo que pasa es que ayer estuve recordando las tan manidas formas de preguntar por la ortografía de algunas palabras, que desde los tiempo de upa nos acompañaron.

Y qué mejor referencia que la yuca, con ye, como se debe. Cuántas veces oímos preguntar, o lo hicimos nosotros mismos: ¿con ye de yuca?, y claro, la consabida respuesta que no se hacía esperar "con elle, de lluvia" (torpe). Y también la "be" corta y la "b" larga, con sus animalizadas versiones: be de burro y "be" de vaca, sin faltar la "ce" de casa. Ahora me pregunto si también recurriamos a la "ge" de gato; creo que la pregunta se hacía, ¿con ge o con jota?, a lo que solían respondernos con un desconsolador: siiií.

Ahora, muchos años después, pero no propiamente frente al pelotón de fusilamiento, y bastante desconectado de la palabrería estudiantil y sus formas y recursos, salta a los titulares de la prensa lo de la nueva gramática de la lengua, y sus pretenciones de acabar con tan ingeniosas formas; que nada, que la be es la be y la uve es la uve, y ye y elle, y pare de contar, que no hay duda ni razón posible, que se escribe como se escribe y se llama como se llama, así que se pueden ir introduciendo sus yes -con sus respectivas yucas- por donde mejor les parezca, y punto!

Jóder con lo filólogos y los gramáticos y los académicos y demás especímenes semejantes!!!.

Pues bien, siempre nos enseñaron -otra cosa es que lo hubiéramos aprendido- que la be es la be, la uve, uve, como también que la ye es la ye y la elle, elle.
Lo mismo que lo de labidentales y labiales, y vainas por el estilo. Pero eso sí cuando llegaba el caso no era frecuente quecurrir a tan apropiados nombres, volvíamos al tubérculo, los cuadrúperos y al consabido aguacero. Cosas de muchachos.

Con la ge y lo jota la confusión era menor, y en caso de confución el felino era buen compañero, aunque no faltaba quien confundiera a don Gorje.

¿Cómo preguntan ahora por la ortografía los hijos y los nietos de los bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá de 1978?. Esa pregunta no tiene respuesta, lo sé de antemano, y no porque no se hagan las preguntas y se obtengan respuestas, no, simplemente porque a este blog, nadie le escribe!

martes, 28 de septiembre de 2010

Buenvenida al otoño

Por estos lares y a estas alturas, o bajuras, dependiendo de quien lo mire; por esta latitudes, como podría decir otro, cualquiera, que poco importa; se nos ha venido encima el Otoño, una de las cuatro estaciones que bien musicalizó Vivaldi, atrás quedó el verano, uno más, que ya vendrán otros.

Así, trimestre a trimestre, las estaciones nos marcan la vida; ya ayer, en Valencia, amanecíamos con temperaturas que invitaban a desempacar la primera chaqueta y este es un buen indicio, al menos para la costa levantina, que otros años se ha torrado hasta bien entrada la estación.

He de aprovechar la ocasión para rescatarme, espero estar a tiempo; porque la competencia se pone dura, como decimos, y después de siete entradas concecutivas de PTT, es hora de volver a la friega, no puedo ni quiero abusar de la confienaza del amigo y dejarle toda la responsabilidad del Blog (esto último es para que PTT se los crea, a pie juntillas!).

Así que no encontré mejor disculpa que darle la bienvenida al otoño, nada de reconocimientos, ni cartas, ni cosas sesudas como las de mi contertulio, no, yo sólo puedo dejar caer los dedos sobre las teclas y tratar de ocupar el espacio, sin mucho remordimiento. Y es que el otoño, como todo en la vida, tiene su encanto; las temperaturas se hacen disfrutables, que ni frio ni calor, mas bien todo lo contracio; algo de lluvia, un poco de sol, días grises que invitan a un buen café o una taza de chocolate -con churros- y si tienes la oportunidad de salir de la ciudad, los bosque te regalan con una fiesta cromática que ni qué decir.

Además, las agradables temperaturas facilitan sentarte frente al ordenar y tratar de desordenar algunas ideas, cosa dificil para mí. Pero el otoño es bueno para reflexionar sobre el verano, ya que en esas nos la pasamos, rumiendo recuerdos; este verano fue otro más, muy similar al anterior, récord, se pasó la estación y no fuimos a la Malvarrosa a mojarnos ni siquiera los pies, otro año sin playa, ni que fueramos de sal. Es más, los últimos días de verano los pasamos en Cantabria, visitamos las playas de Suances y de Santander, la capital, y ni así, no nos dejamos mojar por las aguas de Canábrico, las miramos y de lejitos, curioso!

Y de lecturas, mientras el año pasado me despachaba con la biografía de Antonio Machado -Ligero de Equipaje- de Ian Gibson, este año no he podido darle mate a El Nacimiento del Mundo Moderno, de Paul Johnson, poco más de novecientas páginas donde el autor cuenta las peripecias que en la década de va de 1815 a 1825 constituyeron la base de lo que terminó siendo el mundo de hoy. De eso no nos contaron nada en las clases de historia en el Colegio Robledo de Calarcá, o al menos yo no lo recuerdo. Pero eso sí, nos mandaron al mundo como bachilleres en 1978, qué más daba que no tuvieramos ni la más remota idea de los tejemanejes que dieron origen al mundo moderno 150 años atrás. Lo importante era que nos fuéramos a joder a otra parte dejando el espacio libre para los que seguían; porque como las estaciones, las generaciones de estudiantes deben marcan también las vida de esas instituciones de mil nombres, donde pasamos buena parte de nuestra temprana juventud.

Que el otoño sea fructifero, y nos permita llegar en buena forma al invierno en ciernes.

sábado, 14 de agosto de 2010

Que veinte años no es nada!

Bien lo canta Gardel, que veinte años no es nada. . . y digo, canta, en presente, porque como dicen algunos tangófilos trasnochados: Carlitos cada día canta mejor!

Así, si veinte no son nada, treinta no son tanto y cincuenta tampoco. Y los tres números pueden guardar relación entre sí, para los bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá, que en 1978 nos batimos en retirada de aquella pequeña colina desde la que oteábamos a la Villa del Cacique; claro que habían y siguen habiendo mejores miradores como el moro, la virgen blanca o el recreo, en la vía hacia La Línea. Mejor aún, sentados sobre peñas blancas. Buenos recuerdos!

Pero el tema de los números viene a cuento por el tango y otras cuentas; que hace poco pasamos de los treinta (años) de ser bachilleres, cuando nos acercábamos todos a los veinte, lo que nos lleva a que ahora, al menos lo que seguimos respirando, estamos bordeando, si aún no hemos rebasado, la cincuentena, o medio siglo que llaman. Así las cosas muchos son padres y algunos hasta abuelos; es más, no faltará el que ya disfrute de alguna pensión (Porque en nuestro país eso es posible).

Lo anterior mirando hacia atrás, que ser retrospectivos hace parte de nuestra naturaleza, porque al mirar hacia adelante. . .

Dentro de veinte seremos septuagenarios (que suena fágil el término, eh) y eso sí que da qué pensar, porque como bien sigue cantando carliitos: Que veinte años no es nada!

Jóder! La madre que los parió!

Fuerza, y p´lante, p´lante que p´trás asustan.



sábado, 3 de julio de 2010

JULIO - VACACIONES

Hola inlectores:

Por acá estrenando verano a orillas del Mediterráneo, verano, que no veraneo, que entre uno y otro alguna distancia habrá!

Verano, trimestre de calor, sol y algo más, que cuando se combina con vacaciones, puede terminar en Veraneo, Ocio, así con mayúscula, playa -o montaña, a gusto de vacacionante- tiempo sin horario y sin reloj, sin oficina -sin curro- pero remunerado; arena, mar, sol, aligeramiento de ropas o desnuedez total, tamibén a gusto del veraneador.

Así que es verano, y hay curro y oficina y la playa ahí, y uno aca; pero qué más da, es verano!

Mundial de Futbol, y una mierda!, como se expresan por estas peninsulares tierras, con arbitrajes que son la hostia! y España soñando, ya lo sabremos esta tarde.

Afortunadamente a más de balones hay ruedas, y éstas con vielas, cadenas y algo más, hacen bicicletas, que son para el verano, como el titulo de la película y las bicicletas en verano y en julio son El Tour, prueba por excelencia que me vence, así que a partir de hoy desconexión en el sillón, para dormitar el Tour. A pesar de que no habrá colombiano a quien seguir, el Tour es el Tour

Y vienen los Sanfermines, así que a Navarra, a Pamplona, que ya sale el encierro, todos los días y hasta el 15, en directo por rtve, a las 8:00 es la cita. Sí por Tv, porque si llego a ir. . .

Por lo tanto, comprenderán que de los bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá, de 1978, entre tanto cuerno y tanto manubrio suelto por ahí, poco pueda decierse, que ninguno corre, ni en procura del pelotón, ni de huida de la manada, ni por tierras francesas ni por calles pamplonitas. Así que tendrán que esperar, ya volveré. . .

Un abrazo a todos.

viernes, 26 de febrero de 2010

ASUNTOS PENDIENTES

Tal parece que este 2010 se las trae, y no de cualquier manera, está llenándose y a toda prisa; dos meses y mucho que contar, así nos lo callemos.

Pero vamos por partes, no necesariamente desde el prinpicio, porque hay órdenes que no pueden ser, así que iré dejando caer lo que vaya llegando, sin priorizar. Y no necesariamente lo último es lo último, podría ser lo primero.

En Calarcá se encadenaron, de eso ya dió cuanta el, en un no muy lejano futuro, Doctor Carlos Alberto Villegar Uribe, PTT, ahora todos estamos a la espera, como en el cuento de Alvaro Cepeda. Cuándo terminará? Por lo que sé, el plazo inicialmente pactado ya expiró, y de aquello, nada. El mismo PTT armó las de sanpatricio en Galapagar -Comunidad de Madrid, España- por una más que noble causa, defender a una Cigüeña que cada año anida en el Campanario de la iglesia del pueblo -Galapagar- a quien el cura le ha negado se derecho a procrear este año, a pesar de ser una especie protegida. . . Lo cierto es que el nido del animalejo ese fue desmontado y el campanario sellado con una malla y ahí fue Troya. . . Pero tal parece que contra los designios de señor (del señor cura) no hay PTT que valga; también seguimos a la espera. Pondrá la Cigüeña?.
También en España, en Valencia, marzo son Fallas, ya lo hemos tratado - http://colegiorobledocalarca1978.blogspot.com/2009/03/fallas.html- pero desde febrero hay Exposición de Ninots, así que ya estamos entrando en ambiente, el próximo lunes 1 de marzo empiezan las Masclatás y que truene Valencia.
En el mundo de los 78´s -sí, el de los egresados en 1978 del Colegio Robledo de Calarcá- que en últimas es lo que importa en este espacio, dos nuevos contactos he logrado en lo que va del año, ambos por el no siempre bien reputado Facabook: José Ramón Díaz y Olga Inés Martínez. . .
Para qué entrar en detalles, si todos lo saben bastante bién, José Ramón era uno de los duros del baloncesto por aquellas calendas, que nos cayó y nos calló por allá en tercero de bachillerato, porque en eso del inglés nos llevaba demasiada ventaja, gajes de la provincia.
Y Olga Inés Martínez. . . Olguita, como la hemos referido desde siempre, fue una de las profesoras, educadoras, maestras o docentes, que nos acompañó durante los dos últimos años del Colegio, la otra fue Maria Concepción Ortíz, para los desmemoriados. Como bien recordarán, en quinto iniciamos la asignatura de Física, de la mano de Anibal Rey -alguien se acordaba?- pero por esas cosas del destino, y muy a nuestro pesar, el profesor Rey nos dejó nada más empezar el curso, con la física de Michel Valero ya comprada -tampoco se acordaban, cierto? Así que en su reemplazo fue designada la profe citada, Olguita -de ello, seguro que sí se acuerdan todos, sin excepción- Lo que es la memoria, selectiva, ha!.
Hasta aquí esta entrada, y si me pierdo por muchos días, no es que sea costumbre, lo que pasa es que las Fallas, distraen, entretienen, y a esas cosas hay que dedicarles su tiempo.

domingo, 10 de enero de 2010

PARA EL BOLSILLO

Bien dicen por ahí que una imagen vale más que mil palabras, y para los asuntos de la memoria creo que aún más; este pequeño artilugio -el de la imagen- que nos acompañó durante buena parte de nuestra época de estudiantes, horadando los bolsillos de muchos, es una parte de nuestros recuerdos. Y puede serlo de diferentes formas, porque, a quién no le hizo gracia e ilusión escuchar su tintinear en los bolsillos de nuestros mayores, que, de cuando en vez, eran mágicamente substraídas de sus blindados ropajes para depositarlas en nuestras manos. . .
La otra tiene un sentido más, qué sé yo, antropo-étnico, identirario, socio-histórico; en fin, que de ello se encarguen los estudiosos; lo cierto es que es la única moneda donde aparece la efigie del siempre recordado Cacique Calarcá, tan cercanos a nuestros recuerdos, por su leyenda y, obvio, por su nombre, que heredamos en nuestra municipalidad.
Además, en cada caso personal, no faltará el recuerdo de alguna moneda que extraviada o substraída hizo parte de nuestras andanzas. Qué historias podrá rescatar de la memoria de los bachilleres de 1978, del Colegio Robledo de Calarcá, esta imagen que tan generosamente me regala mi hermano Ricardo?, quizá nunca se sepa; pero, de pronto, alguno se atreva a compartírnosla, bienvenida sea.

miércoles, 6 de enero de 2010

2010 Y CONTANDO

Ya es seís de enero y "sus majestades" -es como suelen referirlos en estas Españas de la era post-post- Los Reyes Magos, han hecho las delicias de los peques, la noche pasada (peques: enenos a los que los autodenominados humanos dedican todo su energía para . . . Serrat habla de esos locos bajitos). Sí, por estas tierras el culto al trio de orientales está bien arraigado y la tarde noche del cinco se organizan desfiles o caravanas para que los de a pié, puedan darse un roce con tan celebres personajes, y disfrutar de las fantansias que para la ocasión se organizan, con el reparto de regalos y dulces a través de todo el recorrido; con transmisión en directo por las TV estatales -lo que puede dar una idea de la importancia que comercialmente se les da.

Eso me recuerda, de alguna manera, los desfiles que se realizan en Calarcá la tarde de los sábados, a finales de junio de cada año, durante las Fiestas del Café; Con algunas diferencias, que no pueden faltar: No hay reyes, sino edecanes, que sirven de poste para que las reinas tengan de dónde agarrase durante el desfile; el caracter festivo de la música, compañera permanente de nuestras rumbas, marca otra diferencia, lo mismo que los ríos de licor que corren por las calles calarqueñas en esa anualizada orgía. Pero las similitudes puede ser más: Carrozas con personajes de ficción -por más "reales" que puedan parecer- decoradas para cada ocisión; comparsas, y saltimbanquis, repartición de dulces y perendengues, y el genterío de gentes que las acompaña a los largo y ancho de las calles, durante todo recorrido y el acto final en la plaza principal del pueblo, allí la de Bolivar, aquí la del ayuntamiento.

Personajes de allá y de acá, reinas, reyes; carrozas y comparsas, repartición de golosinas y el pueblo, siempre el pueblo. Definitivamente, a pesar del océano que nos separa, seguimos viviendo de lo mismo y con lo mismo: Pan y circo.

Un abrazo grande y los mejores deseos para todos los compañeros de este viaje planetario, del que apenas somos conscientes, en especial para los que en 1978 terminaron el bachillerato en el Colegio Robledo de Calarcá Quindío, ese rincón de Colombia donde duermen nuestros mejores recuerdos.

martes, 1 de diciembre de 2009

Buenas intenciones

De eso estamos siempre llenos, de buenas intenciones, pero nos quedamos ahí, en las intenciones, que, por buenas que sean, son insuficientes. Claro que tener intenciones y de las buenas es preferible a carecer de ellas o "tener negras intenciones"
Pero, a qué viene esto a estas alturas del año? -ya iniciado el último de la primera década del nuevo milenio- (y que conste que no voy a entrar en discuciones sobre el año "0" ni demás perendengues calenderiescos) digo, reitero, a qué viene todo esto? trataré de explicarlo.
En diciembre de 1978, después del día 12, nos desperdigamos, y fuimos perdiendo contacto -como galaxias en el infinito- claro que no del todo ni todos. La diáspora se fue consolidando y estoy casi seguro que no ha terminado, así haya retornos, y reencuentros esporádicos. Así que los Bachilleres del Colegio Robledo de Calarcá de aquel año, como los de las demás promociones, cumplimos y nos fuimos, no sólo del Colegio, sino también de nuestras casas y de nuestro pueblo, dejando atrás familias, amigos y recuerdos, parte de la vida.
Lo primeros desetores fueron los que sintiendo el llamado de la Patria marcharon al MAC, para cumplir con el Servicio Militar, seguidos por los que iniciaban estudios universitarios el otras ciudades, y por los que no podían faltar en provincia, los que fueron a buscar oportunicades a otras tierras. Cuántos de los setentaytantos formaron el primer contingente? Vaya pregunta, si alguno tiene la respuesta la espero (claro que esperar respuestas en este blog, es lo más optimista que se puede ser...), pero la marcha no se detuvo ahí, poco a poco, con el pasar del tiempo fuimos dejando a Calarcá sin nosotros ¡Imagino cómo nos llorarían!. Entonces surge la pregunta contraria, cuantos de esos bachilleres permanecen después de esta treinta y una en Calarcá?
Aunque puedo estar equivocado, me parece que estos son algunos de ellos,: Alfonso Alzate C., Luis Fernando Bermúdez, Luis Carlos Castillo, Francisco José Duque V., Albeiro Fajardo, Gregorio Moreno, Pedro Einer Ocampo S., Alvaro Ortíz D., Edison Puentes, Carlos Arturo Zuluaga M. Alberto Campillo P., José Gilberto Caro C., Fernando Flórez M.
La lista estará incompleta, de eso no hay duda, porque de los años trascurridos, gran parte de ellos los he vivido fuera, con algunas estancias cortas, relámpago, para visitar a mi familia; así que la información se va perdiendo. De todas maneras sería bueno actualizar el inventario, ahí le dejo la invitación (OJO, los que viven en Armenia no cuentan, que no se cuelen, que Armenia no es Calarcá, eso lo hemos tenido siempre Claro).
Pero volviendo al Tema, al de las intenciones, la verdad es que eran muy buenas cuando empecé este blog, va a hacer dos años. Y estaba convencido de que ibamos a conseguir contactar con la mayoría de los convocados, antes de cumplir las tres décadas de hacernos bachilleres, pero los resultados no saltan a la vista, los logros han sido bastante pobres hasta la fecha, de la tarea no se ha cumplido una mínima parte y el tiempo siguie corriendo.
Será posible continuar?
Será que volvemos a llenarnos de buenas intenciones y continuamos?
. . .

viernes, 6 de noviembre de 2009

ONCE DE NOVIEMBRE

Bueno, un poco antes, no quiero dejar que las entradas queden circunscritas a las "fechas patrias", terminaríamos escribiendo cada no sé cuanto y dado que hay fechas tan confusas en nuestro calendario, más ahora que Emiliani manda hasta el lunes y poco se sabe a qué celebración corresponde ese féliz lunes de puente, pues podría hasta perderse el rastro.

Qué se celebra o conmemora los once de noviembre? El Reinado de la Belleza de don Raimundo, el hijo de doña Entera, y su corte de diseñadores, cartageneros todos ellos por vocación o adopción.

Cuántos recuerdan lo ocurrido en 1811 en la Heroíca? Y, a quién le importa? -con el perdón de los historiadores, claro esta- Será que en esta fecha asomarán a las ventanas de nuestras casas las tricolores que tanto nos significan? (y dele con las banderas!).

A propósito de fistas patrias, izadas de bandera y celebraciones, si mal no recuerdo, en el Colegio Robledo de Calarcá, se pasaban por alto todas estas fechas, no había actos conmemorativos ni cosa por el estilo, al menos hasta 1978, depués no lo sé, es posible que puede que tal vez quien sabe. . .

Lo cierto es que los bachilleres de 1978 podemos dar fé de no haber contado entre nuestras huestes a ningún miembro con banderita en el pecho, puede que tuvieran alfileres, algunos eran muy punantes, pero de banderitas nada.

Ahora bién, de haberse dado este feliz acontecimiento, a cuál de ellos se le habría entregado el honor de representarnos es tan digna faena? No me vengan ahora a decir que a Jota, porque sería demasiado obvio.

Un abrazo a todos.

martes, 13 de octubre de 2009

OTRO DOCE DE OCTUBRE

Otra vez la controvertida fecha pasa por el calendario y la vida sigue, como normalmente sucede. Claro que las cosas han cambiado, y seguiran combiando, como tambien suele suceder, ya lo sentenció Heráclito.

Y, ¿qué ha cambiado en esta larga treintena?

Empezando por nuestros rostros, nuestros estados civiles, nuestros oficios y cotidianidades; para no entrar en aspectos extrógenos: Que la tecnología, la sociedad, la vida. . .

Hablando ayer con mi madre, me contaba que en Calarcá los 12 de octubre ya no se exhiben banderas tricolores en los balcones de las casas, como solía hacerse tiempo atrás; lo que debe dejar bastante deslucida la celebración, conmemoración o como quiera llamársele.

Creo recordarme caminado por Calarcá, en una de estas "fiestas patrias" bajo balcones bañados en el amarillo, azul y rojo que nos simboliza, no puedo recobrar para la memoria la sensación de esos momentos, pero ahora los recreo con un especial sentimiento. A mí que no me sirvan el doce de octubre sin banderas jugando con el viento en los balcones; es parte de la festividad.

Ahora bién, que si los sentimientos no dan para celebraciones, entonces que se le cambie el color a la fecha en el almanaque, que pase a ser como los demás días, del mismo color y laborable. Claro que con ello no se cambiará la historia, ni se alterará la esencia mestiza de nuestra naturaleza, la combinada sangre que por nuestras venas corre, ni lo que somos como pueblo.

Quiérase o no, por estas calendas hace quinientos y tantos años, don Cristoforo pisaba suelo extraño y desencadenaba lo que ya sabemos, de los cual, finalmente, somos el resultado.

Pareciera que estoy disvariando, mejor guardo silencio y termino esta nota saludando a los bachilleres de 1978 del Colegio Robledo de Calarcá, que muchas veces en el correr de sus días juveniles participaron de las celebración del entonces día de la raza o del descubrimiento de América (Cómo lo llaman ahora?). Y me pregunto, quiénes de ellos aún dejarán que las banderas salgan de sus refugios para jugar al viento mientras el doce pasa. . . ?

viernes, 18 de septiembre de 2009

Roma y la memoria

De las clases de geografía de don Gonzalo Gutiérrez y las de historia de don Herman Montes (por allá entre segundo y tercero de bachillerato), algo nos debe haber quedado en la memoria, cómo los accidentes geográficos que con tanto énfasis nos describiera don Gonzalo: La península de Kamchaka, o el estrecho de los Dardanelos y el mar de Mármara -para mencionar sólo algunos- lo mismo con las lecciones de historía, de las que tengo menos marcas.

Visité Roma la semana pasada, en plan familiar, y claro los referentes obligados: El Coliseo Romano (del que todos hemos oído hablar y visto en fotografías y a través de documentales y películas) Los vestigios arqueológicos de la Roma antigua, con sus referencias y reseñas (para turistas, el debil esbozo de un rico pasado), monumentos alusivos a la historia reciente, como los de Vitorio Emanuele y Urbano I, que suenan a chino, porque de ello ni idea; también El Vaticano, con sus museos y Basílica.

Sin dejar de lado la archifamosa Fontana de Trevi, llena siempre de gente en plan fotográfico, porque la fotográfía ahora se ha vuelto plaga en todas partes, con el recurso digital, se ha masificado de manera estruendosa.

Traté de recuperar algo de lo que nos contaban en esas clases, pero la memoria engaña, te revuelve clases, libros, artículos, películas, documentales, noticias y no sé qué más cosas, formando una maraña indescifrable, no pudiendo aclarar si esta o aquella pertenecen a ese o a aquel; entonces, para no morir en el intento, lo dejé así. Lo tengo claro, algo nos debieron contar de Romulo y Remo, de los Césares, del Imperio y su caída, de los Papas, lo mismo que de los acontecimientos que marcaron el siglo XX y que terminaron haciéndo de este mundo lo que es hoy geopolíticamente.

Y a qué viene todo esto?

Pues es la mejor manera de justificarme por la ausencia, contarles que por estar viajando y departiendo con mi hermana y su hija, hasta me estaba olvidando del blog, pero que una vez regresado a Valencia, todo vuelve a su curso y retomo las tareas y compromisos, como este que me he impuesto para con los bachilleres del Colegio Robledo de Carlarcá , de 1978.

NOTA FINAL: Un más de la lista: He ubicado a Luis Fernando Marín Garcés, "El Mono Marin" como siempre se le ha referenciado, imagino que para diferenciarlo del otro Fernando Marín "Pepillo" que no es que fuera muy rubio que digamos. Lo pude contactar vía telefónica, quedándome pendiente su dirección de correo. Vive en USA, lo mismo que Carlos Mario Vargas A. y José Jesús Arbeláez M. ¿Cuántos más de la lista vivirán allí?

martes, 25 de agosto de 2009

1978 -Y DELE CON LO MISMO-

Pero si no puedo ni quiero, simplemente es la razón de ser de este entuerto llamado Blog.


Como ya lo sabrán algunos, la delegación Calarqueña en España está llamada a reducirse, no por motivos económincos, a pesar de la crisis; si no por otros de mayor calado. Ahora bien, que no será la primera baja, de eso puedo estar seguro a pesar de no disponer de datos, y no tendría mayor relevancia, ni ocuparía espacio en este esperpento, pero como el autorepatriado fue bachiller del Colegio Robledo de Calarcá, por allá en 1978, no hay remedio, imposible ignorarlo.


Efectivamente, nos deja el Padre Camilo, después de haber trasegado por difertentes caminos peninsulares, con estancías en Madrid y la Seu D´Urgell -y muchos otros sitios, no sólo de España sino de vecinos paises. Fue muy grato tenerlo en Valencia en la Fallas del 2007.


Camilo Augusto Sánchez Herrera, feliz viaje y mejor estancia.